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Por Miguel García-San Román • enero 14, 2016

Analizar el área de influencia de mi red de puntos de venta


Conocer
quién es mi cliente ya no es suficiente; ahora también hay que conocer dónde está. En una red existente de puntos de venta disponemos de información precisa de quién nos compra a través de diversos sistemas de medición: tráfico en el establecimiento a través de contadores, perfiles individuales a través de tarjetas de fidelización, perfiles generales a través de métodos de observación directa, etc.

Además, el quién nos compra viene determinado por nuestra marca. Vendemos sueños, y como tales, logran que conectemos directamente con la parte emocional de nuestros clientes. Lo aspiracional en la comunicación y promoción que llevamos a cabo tienen un target definido: por ejemplo, en moda, puede ser el cliente tradicional, dirigirse a otro más trendy, para otros aquel urbano, este un tanto eco, buscar los nomad... y para cada segmento hacemos el producto que ellos quieren y que nosotros queremos que marque tendencia.

Pero, ¿dónde están estos segmentos? ¿cómo localizo mi target? ¿de dónde vienen los clientes que me compran en un determinado punto de venta de mi red? Dicho de una manera más precisa, ¿cuál es el área de influencia de mi punto de venta y qué hay en él que determina mis ventas?

Saber por qué unas tiendas funcionan mejor que otras ante condiciones aparentemente similares, o tomar la decisión de cerrar un punto de venta sin conocer por qué las ventas no son suficientes, pasa por tener datos, analizarlos y visualizar los resultados.

El acceso al dónde se encuentran mis clientes o de dónde vienen, es la llave a una fuente de gran valor que permitirá una toma de decisiones realmente potente y certera. Imaginemos por ejemplo ubicar en el mapa a todos mis clientes que tienen tarjeta de fidelización y que por tanto nos han permitido el acceso a conocer sus direcciones; generar lo que se conoce como catchment area o área en la que se localizan mis clientes en relación al punto de venta, me permite saber qué zonas próximas están por explotar, qué perfil se adecua más a mi oferta o qué existe en una zona que hace que de ahí no vengan a comprarme. 

Geoblink permite cargar y ver tanto los puntos de venta de una red, como los datos geolocalizados de los clientes de cada punto de venta.

Este conocimiento de aquello que configura mis ventas más allá de mi producto, promoción y precio, me permite poder optimizar mi estrategia sobre el diseño de mi red de tiendas: encontrar áreas similares en las que poder replicar unos resultados o saber adaptar la oferta a unos factores determinados por el entorno, lo que en última instancia hacen es minimizar el riesgo de la inversión, reducir la incertidumbre e incrementar las ventas y el ROI.

Una buena estrategia de Location Intelligence pasa por tener acceso a fuentes de datos de gran calidad y constantemente actualizados. Así, a la correcta segmentación de dichos datos le sigue un adecuado cruce de los mismos: por ejemplo, al cruzar variables internas como las ventas con variables externas como la riqueza o los hábitos de consumo de mi área de influencia, puedo entender por qué existen outliers o puntos de la red de tiendas que están lejos de la media y que por tanto están funcionando mucho mejor o peor que el resto. Este tipo de excepciones puede venir determinado bien por las circunstancias externas o bien por otras internas controlables, pudiendo en este último caso detectar una buena o mejorable gestión del manager del punto de venta.

¿Dispones ya de fuentes externas de datos de gran calidad? ¿Están actualizadas? ¿Tienes la capacidad y los recursos para analizar toda esa cantidad de datos? ¿Puedes cruzarlos con tus datos internos? Si quieres responder a todo, contacta con nosotros y conoce cómo todo el potencial de nuestra solución de Location Intelligence puede ayudar a tu compañía. Solicitar demo.

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